sábado, 24 de octubre de 2015

CAPÍTULO 23

*NARRA SHEILA*

Estamos alrededor del fuego, estamos cenando y después vamos a contar historias de miedo. Ya me siento mucho mejor, la picadura apenas me duele y ya me puedo mover.
Laura:-Bueno ya hemos terminado
Ángel:-Empezamos las historias de miedo
Yo:-Hagamos una cosa, chico contra chicas. La historia que de más miedo gana y la que pierda tendrá que recoger todo esto mañana antes de irnos
Todos:-Hecho
Naomi:-Después de las historias haremos retos
Adrian:-Vale
Jenny:-¿Quién empieza?
Sofía:-Yo
Yo:-Pues venga
Sofía:- Es una noche cerrada cuando un muchacho que vuelve a casa en su coche descubre en el borde de la carretera una chica que hace autostop. La chica parece aterrorizada y helada, por lo que el chaval decide pararse, ayudarla y acompañarla a casa. Como suponía, ella estaba helada, por lo que le presta su chaqueta. La chica no es muy habladora así que es él quien habla casi todo el trayecto.
A la mañana siguiente el muchacho se da cuenta que la muchacha se llevó su chaqueta a casa. Para recuperarla (y para volver a verla, pues le gustó) decide volver a la casa de ella, donde la había dejado la noche. Cuando llama a la puerta una señora no muy mayor, pero sí desmejorada, le abre la puerta. Él le explica lo sucedido y pregunta por su hija. Conforme el relato del chico avanzaba la mujer palidecía más y más. Terminó rompiendo a llorar.
Tras recuperarse del shock inicial, la mujer le pide un momento al chico, entra al interior de la casa y vuelve al poco tiempo con una foto. Se la muestra al chico. Es una foto en la que sale la chica de la noche anterior. La dama llena de dolor y con la cara llena de lágrimas le cuenta que la chica era su hija. Era. Murió en un accidente de coche un año atrás en la misma carretera en la que supuestamente la encontró. La noche anterior exactamente era el aniversario de su muerte.  El chico, escéptico, va al cementerio a comprobar si es cierto lo que dice. Y allí el terror le inmoviliza y le hace palidecer. Sobre una tumba, la tumba de la muchacha, estaba su chaqueta.
Yo:-Joder… que mal rollo
Mario:-¡Eso no da miedo!
Ángel:-Es verdad, a mi no me ha entrado miedo
Naomi:-A ver qué tenéis vosotros
Adrian:- Una familia acababa de mudarse a una nueva casa cerca del bosque. Es una casa más grande, en un pueblecito tranquilo, los niños tienen sitio para jugar y los padres están tranquilos,... Todos estaban muy a gusto en su nuevo hogar. El padre trabajaba y debía ausentarse de casa una semana de cada dos por motivos laborales.

Una noche, mientras la madre leía en el salón, el hijo mayor no estaba en casa, pero la hija más pequeña ya dormía. Cuando Carlos, el hijo mayor, volvió a casa le comentó a su madre algo que le tenía preocupado de hace días. Y es que llevaba días observando a Caterina, su hermana pequeña, mientras dormía y ésta actuaba de forma extraña por la noche desde que se habían mudado a la nueva casa.

La pequeña hablaba durante su sueño y estaba muy agitada y nerviosa. Su madre no había observado nada, pero dijo que empezaría a hacerlo a partir de ese momento. Cuando Carlos se marchaba a la cama, pasó delante de la habitación de su hermana para echar una ojeada, y la vio sentada en la ventana mirando fuera. Enseguida bajó a advertir a su madre. Subieron los dos y al verla su madre pensó que probablemente la niña era sonámbula. La volvió a poner en la cama.

Pero la historia se repitió noche tras noche y la pequeña niña llegaba incluso a salir fuera de la casa para jugar en la parte trasera de la casa, en el patio.

La madre cada vez estaba más inquieta a causa de su comportamiento y decidió hablarlo con su marido a su vuelta. Ambos propusieron llevarla al psiquiatra y que la tratase. Pero la niña continuaba yendo al patio trasero, a intentar hacer en el suelo agujeros con su pala. Cavaba, cavaba... siempre cavaba sin cesar. Y siempre en el mismo sitio. Los padres llegaron a preguntarle a la niña dormida porqué hacía eso. La niña respondía que alguien le pedía ayuda.

Tras varias semanas viendo a su hija cavar diciendo que oía que la llamaban voces pidiendo ayuda, la familia no pudo más y decidieron cavar ellos en el punto dónde cavaba la niña. Cavaban más y más profundo, intentando encontrar una solución. Y la encontraron. En el punto donde la niña cavaba encontraron la solución al porqué Caterina actuaba así. ¡Encontraron un esqueleto de una niña!
Escandalizados, llamaron a profesionales para hacer una búsqueda y supieron que hacía dos años atrás desapareció una niña en el pueblo. La buscaron durante mucho tiempo pero nunca la encontraron. De una sola vez se habían resuelto ambos interrogantes.
Laura:-Emm… eso no da nada de miedo
Mario:-Pues estabais cagadas jajajajaja
Yo:-Sacando la lengua-Eso es mentira
Ángel:-Enana admítelo, estabas asustada
Naomi:-Nos toca
Adrian:-A ver que cuento contáis esta vez
Jenny:- Una joven pareja había tenido que llamar a una agencia de canguros para guardar a su hijo ya que tenían una cena importante y tenían que asistir solos, sin el pequeño. Ellos tenían una canguro de confianza, pero esa noche se había puesto mala, por lo que, sin más remedio, habían tenido que llamar y confiar en la profesionalidad de la agencia. Estaban nerviosos. Pero al llegar la chica de la agencia se tranquilizaron. La joven canguro que llegó a casa era una chica con una muy buena apariencia, parecía centrada y responsable. Así que partieron a la fiesta tranquilamente.

A mitad cena, la joven madre tuvo un raro presentimiento, por lo que telefoneó a casa para verificar que todo iba bien. La joven canguro respondió que todo iba muy bien, que no debía inquietarse. Y le dio las gracias por la cena que le habían dejado: "el pavo estaba muy rico". La joven madre volvió hacia su marido después de la llamada y le pidió al marido de volver inmediatamente. Algo le pareció extraño en la conversación. Ella no recordaba tener pavo en la nevera. Llegaron rápidamente a casa. Una vez allí comprueban que la chica está tranquilamente en el sofá viendo la tele. La madre se tranquiliza al ver la escena. Pero al subir a la habitación del bebé, descubren que no está. Algo no marcha bien. Lo buscan por toda la habitación pero no dan con él. Bajan abajo y asustados le preguntan a la canguro. Ésta tranquilamente les contesta que está en la cocina. Extrañados, van hacia ella y al llegar descubren aterrorizados lo que había sucedido. El bebé estaba metido en el horno, parcialmente comido, y embalado en aluminio.
Yo:-¡Mirad que caras! Jajajaja
Mario:-Lo admito me ha dado miedo…
Adrian:- A mí no
Sofía:-¡Pero si tú estabas más cagado que ninguno!
Naomi:-Se acerca a Adri-Es verdad cielo
Mario:-Entonces ¿hemos perdido?
Todas las chicas:-¡Sí!
Ángel:-Mañana nos toca recoger a nosotros
Alex:-Ahora vamos a jugar a los retos
Todos:-Vale
Mario:-A ver… Naomi te reto a que te bañes ahora mismo en el lago
Naomi:-¡Ni de coña!
Yo:-Entonces quítate una prenda
Naomi:-Vale, me meto pero si alguien se mete conmigo
Mario:-Tú sola
Naomi:-Vale
Naomi se levanta y corre hacia el lago. Se mete y se sale.
Naomi:-¡Joder que fría que está!
Todos:-jajajaja
Naomi:-Reto a Mario a que se quite los pantalones
Mario:-Vale
Mario se levanta, se quita los pantalones y los deja al lado de la tienda
Mario:-Yo ya he retado
Alex:-Reto yo, reto a Sheila y a Adri de que pasen la noche los dos juntos en mitad del bosque
Adrian, Naomi y Yo:-¿¡Qué?!
Alex:-Ya me habéis escuchado
Yo:-Bueno sólo somos amigos, por mi vale
Adrian:-Por mi igual
Alex:-Decidido, coger sólo dos mantas, una para el suelo y otra para taparos y venid mañana por la mañana
Adrian y Yo:-Vale
Cogemos las mantas y nos adentramos en el bosque.
*NARRA ADRIAN*
No sé por qué pero estoy nervioso, desde que no estamos juntos Sheila y yo no hemos pasado tiempo solos y ahora… No, sólo somos amigos y yo estoy con Naomi así que no pasará nada. No vemos nada, ni siquiera sabemos hacia dónde vamos. Estúpido Alex.
Sheila:-¿Aquí?
Yo:-Vale
Sheila:-Dame una manta, la pondré en el suelo
Le doy la manta y ella la extiende en el suelo.
Yo:-Pues… buenas noches
Sheila:-¿Ya vas a dormir?
Yo:-Si ¿tú no?
Sheila:-Me quedaré despierta mirando a las estrellas
Se tumba bocarriba y yo me quedo mirándola. Estamos mirando las estrellas, ya se me han quitado las ganas de dormir, ahora quiero estar con ella, hablar y reír con ella. Estamos en un silencio incómodo hasta que ella lo interrumpe.
Sheila:-¿Sabes? Pensé que estaría así con el chico que me quisiera de verdad, con el chico que me haría olvidar todos mis problemas. Pero ya creo que eso solo era sueños porque, siendo cómo soy, fea y… bueno gorda pues nadie saldrá conmigo
Vuelvo la cabeza para mirarla. No pensé que se abriera así conmigo.
Yo:-¿Por qué dices eso? Yo salí contigo porque me gustabas de verdad
Sheila:-Me dijiste que solo querías follar conmigo
Yo:-Al principio sí, pero después me empezaste a gustar y todavía me…
Sheila:-¿Todavía te gusto?
Le sale una pequeña sonrisa cuando me lo pregunta.
Yo:-Bueno…pues…s…si. Pero da igual
Sheila:-¿Por qué da igual?
Yo:-Porque yo estoy con Naomi y a ti te gusta Mario
Sheila:-Me gustaba
Yo:-¿Ya no te gusta?
Sheila:-No
Yo:-¿Po qué?
Sheila:-Porque me gusta otro, pero yo no le gusto
Yo:-¿Quién es?
Sheila:-Nadie, buenas noches
Yo:-Buenas…noches

Me tumbo dándole la espalda y me quedo pensando en quién le gustará. ¿Seré yo? No creo. De tanto pensar me quedo dormido.

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