jueves, 22 de junio de 2017

CAPITULO 2


Cuando dejo a mi hermana en el cole, me voy hacia el instituto. Una vez que ya estoy en la puerta, Sara, una de mis antiguas amigas se me acerca.
-Hola Kelia, ¿cómo llevas el curso?
-Bien.
-Te recuerdo que no puedes repetir más veces o de lo contrario te echaran del instituto y tendrás que ser camarera o barrendera… como tu padre.
-No voy a repetir y si te has acercado para reírte de mí ya te puedes dar media vuelta.
-Lo que tú digas… repetidora. Te veo con 20 años en el instituto todavía… que pena das. –Y dicho esto, se ríe y se da media vuelta. Cabizbaja, subo hasta mi clase y me siento en mi sitio, al final de la clase. Saco mi móvil y me meto en Instagram. No tengo muchos seguidores pero es mejor eso que no tener ninguno. De repente alguien me coge el móvil y cuando voy a soltar un insulto me doy cuenta de quién ha sido.
-¿Qué hace usted con el móvil en clase, señorita Collins?
-Yo… eh… -Balbuceo.
-Eso me parecía. Al despacho del directo.
- Pero… maestra… yo…
-Ahora. –Suspiro y de mala gana cojo mis cosas. Cuando levanto la cabeza veo a toda la clase mirándome e incluso diría que algunos hasta sonríen. Salgo de la clase comienzo a andar por el largo pasillo. ¿Por qué todo me pasa a mí? ¿Por qué pensaría que repetir sería algo bueno? ¿Por qué pensaría que este año iba a ser mejor? ¿Por qué todo el mundo me llama repetidora? Vale, repetí 3º pero eso fue el año pasado. Ahora estoy en 4º y me va mucho mejor. ¿Por qué nadie puede olvidarlo? De repente tropiezo con alguien y cago al suelo.
-Joder, lo siento mucho. ¿Estás bien?
-Sí sí, estoy bien… -Cuando levanto la cabeza veo a una chica con los ojos verde, pelo rubio y corto, un poco más abajo de los hombros;  alta, diría que unos 1´65 metros. Tiene los brazos delgados y un cuerpo de escándalo. Va vestida con unos shorts azules y una camiseta de palabra de honor blanca y unas VANS negras.
-Espera, te ayudo. –Me da la mano y me ayuda a levantarme. - Soy Carmen.
-Me llamo… Kelia, Kelia Collins.
-Encantada, Kelia. Estoy buscando el despacho del director. Soy nueva en la ciudad.
-Yo voy de camino. Puedes venir conmigo, si quieres.
-Me parece bien.
-Vale. Vamos. –Me empieza a hablar de su vida y de cómo ha acabado en Málaga. Al parecer ella había nacido en Fuengirola pero a los 3 años tuvo que mudare a Italia porque sus padres se habían casado y querían irse de luna de miel pero al parecer, le gustaron tanto Italia que decidieron quedarse allí. El año pasado fue su último año en el instituto Lycée Chateaubriand. Ahora que sus padres se han divorciado, su madre quiere volver a España y según me ha contado Carmen, su madre le había dicho que es mejor que se mudaran al Puerto de la Torre. También me ha contado que tiene un hermano mayor de unos 20 años llamado Alex.
Cuando entramos al despacho del director, señor Taner está hablando por teléfono.
-Señor, me han… -Me interrumpe el sonido de la puerta abriéndose.  Cuando me doy la vuelta, me quedo sin respiración durante varios segundos aunque para mí parece haber sido varios minutos. Apoyado en el marco de la puerta hay un chico musculoso, moreno, ojos marrones oscuros, alto, unos 1´70 metros aproximadamente. Lleva una camiseta de manga corta gris y unos pantalones cortos de chándal del mismo color y en la mano lleva una mochila negra.
-Perdón por llegar tarde.
-No pasa nada señor…
-Carvajal. Alexandro Carvajal.
-Oh, veo que ya están aquí los alumnos nuevos.
-Sí, señor director. Este es mi hermano Alex y yo soy Carmen. –Interviene ahora mi… ¿amiga? Supongo que sí. Ya no sé a quién decirle amiga y a quién no…
-¿Y usted, señorita Collins? ¿Por qué está usted aquí?
-Pues… es que… estaba en clase y como no venía la maestra pues… cogí el móvil pero estaba tan concentrada en él que no vi a la maestra entrar…
-Bueno, pues que sea la última vez que coge usted el móvil. Puede regresar a su clase.
-De acuerdo. Por cierto, puede meter a Carmen en mi clase si quiere, ya nos conocemos.
-Lo tendré en cuenta, señorita Collins. Puede irse.

-Sí señor. –Y tras decir eso, salgo del despacho y por fin puedo respirar con regularidad de nuevo. Será difícil concentrarme después de ver como esos ojos marrones me observaban… 

miércoles, 21 de junio de 2017

CAPITULO 1


Suena la alarma. Desganada, la apago y me levanto. Voy al baño, me lavo la cara y cuando salgo veo a mi hermana esperando.
-Buenos días enana
-Buenos días Kelia. ¿Me llevas hoy al cole?
-Sí. Ve a vestirte que en diez minutos nos vamos.
-Vale. –Se inclina y me da en beso en la mejilla. Vuelvo a mi habitación y cierro la puerta. Abro el armario y cojo unos pantalones vaqueros blancos rotos y una blusa azul de cuadros. Me pongo mis HURACHE blancas y me peino mi larga melena castaña. Una vez vestida, preparo las cosas para el instituto y voy a la habitación de mi hermana.
-Yolanda, ¿estás lista?
-Sí.
-Vale. Desayuna algo ligerito y nos vamos.
-Vale. –Se va corriendo a la cocina y yo cojo sus cosas. Tiene una mochila de Elsa y Ana de la película Frozen. Sonrío al recordar mi infancia y siento nostalgia. Cuando yo tenía la misma edad que Yolanda, mi madre y mi padre tuvieron un accidente de avión. Iban en el vuelo 765 dirección a París de luna de miel. Ese día hubo tormenta y un rayo cayó sobre el avión. Este perdió el equilibrio y cayó en picado desde 500 metros hasta el suelo. Murieron sesenta y cinco personas de ochenta que viajaban en el avión. Marisa y Noel me adoptaron 3 meses después del accidente. Y hace 7 años tuvieron a Yolanda, su primera hija de verdad.
Me doy cuenta de que estoy llorando cuando una lágrima aterriza en mi boca. Me limpio la cara y voy a la cocina.
-Buenos días, mamá.
-Buenos días, cielo.
-Yolanda tenemos que irnos.
-Vale tata.
-¿La llevas tú hoy?
-Sí. Como el instituto está al lado podría llevarla yo a partir de ahora, si te parece bien.
-Me parece genial, Kelia.
-Bueno, nos tenemos que ir. –Le doy un beso en la mejilla.- Hasta luego.
-Hasta luego.
-Adiós mamá.

-Adiós mi pequeña. –Le da un beso y salimos de la casa. 

martes, 20 de junio de 2017

Amor. ¿Palabra o sentimiento?



SIPNOSIS
¿Nunca os habéis sentido inferior a alguien ya sea por su físico, su inteligencia o su personalidad? ¿Nunca habéis preferido ser otra persona en vez de ser tú mismo? ¿Alguna vez habéis pensado en desaparecer para ver quién se molesta en encontrarte?  Algunos dirán que “Sí”  y otros dirán que “No”. Yo os voy a responder a todas las preguntas: Sí a todas. Sí me he sentido inferior a alguien por su físico y su personalidad. Sí he preferido ser otra persona y sí, alguna vez he pensado en desaparecer para ver quién me buscaba.

Me llamo Kelia y tengo 18 años.  Vivo en Málaga, con mis padres y mi hermana pequeña Yolanda, la cual tiene 7 años. Estudio en el instituto IES Puerto de la Torre. Estoy en cuarto de eso. Clase 4º de ESO C. Os preguntaréis: ¿cómo puedes estar en cuarto de la eso si tienes 18? Muy fácil: Repetí 3º. Mis amigos… bueno, los que antes eran mis amigos, están en 1º de bachiller y cuando me ven por el pasillo del instituto… empiezan a reírse de mí o incluso a insultarme humillarme. Y los que están en mi clase me insultan también porque no estoy precisamente “buena”. Tengo barriga y estrías y ellos se ríen de mí. Pero un día como otro cualquiera,  aparece él y todas las canciones de amor y las cosas que he oído del amor cobraron sentido. ¿Queréis saber quién es y nuestra historia? Pues sigue leyendo y lo descubrirás.