Cuando llega
la hora de la salida, espero a Carmen en la puerta del instituto. Después de
esperar 10 minutos por fin sale.
-Perdón,
estaba hablando con mi hermano.
-Tranquila,
no pasa nada. ¿Vamos?
-Sí. ¿Está
lejos el cole de tu hermana?
-Que va,
está aquí al lado. –Nos ponemos en marcha y para hacer menos aburrido el camino
ponemos música. Exactamente TODAS las canciones de Daddy Yankee, ya que a ella
le encanta. Cuando llegamos, mi hermana está esperando en la puerta con su
profesora.
-¡Tata!
–Grita corriendo hacia mí. La cojo en brazos y le doy un beso en la mejilla.
-Enana, te
presento a mi nueva amiga Carmen. Carmen, ella es mi hermana Yolanda.
-¡Que mona
por Dios! –Le coge un moflete y le da besos por toda la cara.
-Tata, nunca
había visto a una amiga tuya. ¿Son todas tus amigas igual de guapas? –Cuando
termina de preguntar eso la bajo de mis brazos y me pongo la mochila bien.
-¡Tú sí que
eres guapa! –Sale Carmen en mi defensa al ver que estoy triste. Ahora es ella
quien coge a mi hermana y nos ponemos camino a mi casa.
Estamos en
mi casa, mi hermana se ha quedado frita y ahora estamos en mi pequeña terraza
bebiendo una cervecita.
-A ver,
dime, ¿qué es lo que se dice de ti? –Pregunta Carmen, mirándome directamente a
los ojos.
-A ver…
-suspiro.- Hace 2 años, cuando pasé a tercero, tenía un novio llamado Raúl. Lo
conocí por Instagram y empezamos a hablar. Después de dos días le di mi
Whatsapp y empezamos a tontear. Nos llamábamos todas las noches hasta que un
día quedamos en persona. Nos besamos por primera vez y después empezamos a
salir. Después de un mes de estar juntos decidí que era hora de hacerlo con él
así que lo hice. Después de eso él estaba muy raro, apenas me contestaba a las
llamadas y no me hablaba. Dos días después me pidió solicitud un amigo suyo en
Instagram. Lo acepté y me habló por privado. Me dijo que Raúl le había contado
que lo habíamos hecho y que si podía hacerlo con él. Al principio me lo tomé a
broma y le seguí el juego pero, al día siguiente tenía 4 solicitudes más: dos
de sus amigos y otras dos de chicos que no conocía. Acepté todas y me empezaron
a hablar por privado y a preguntarme si la chupaba bien, que si me gustaba la
doble penetración etc.
-Joder, ¡que
cabrón!
-Más tarde
se corrió la voz de que lo había hecho y empezaron a inventar cosas como que lo
he hecho con Raúl y con Óscar, un amigo suyo del equipo de fútbol y más cosas…
-No puedo aguantar más y me pongo a llorar. No puedo mirarla a los ojos porque
me da vergüenza. No quiero que piense como los demás y me da miedo que se aleje
como todas mis antiguas amigas.
-He, mírame.
–Me coge la barbilla y hace que le mire a los ojos. – Tranquila, voy a seguir
siendo tu amiga y ¿sabes por qué? –Niego con la cabeza.- Porque eres una buena
persona y n pienso que seas una guarra. Todas las parejas follan, eso no se
puede evitar. ¿A quién no le ha dado alguna vez un calentón? Sí se puede evitar
con quien lo haces y también se puede evitar el decir con quién lo has hecho.
Pero no todas las personas son iguales y mucho menos los tíos. Tú puedes
quedarte callada o contárselo a alguien de confianza que sabes que no dirá nada
a nadie pero él no puede quedarse callado y se lo tiene que contar a todo el
mundo para hacerse el machito.
-Gra…
gracias. No sé qué decir.
-Puedes
darme un abrazo y confiar en mí. A partir de ahora seré tu pañuelo de lágrimas
y tu diario secreto andante. –Me sonríe y me abraza. Le devuelvo el abrazo un
poco tímida y sonrío.
-Bueno…
-¿A qué hora
viene tu madre?
-Sobre las
00:00 pero si quieres puedes irte a tu casa antes.
-Vale. A las
22:00 me voy.
-Genial.
Y así
pasamos la tarde, hablando de nuestras vidas, contándonos nuestros secretos más
íntimos y riéndonos de nuestras anécdotas más humillantes. Y es que después de
mucho tiempo, por fin siento que tengo a una amiga de verdad.
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