Carmen. La
amiga de Neizan se llama Carmen y es guapísima. Pelo largo rubio, piercing de
aro en la nariz y un cuerpo de 10. Va con un top crop negro y unos shorts color
militar. Estamos montando a caballo y estoy viendo a Neizan y a Carmen
galopando y riéndose. No puedo evitar ponerme celosa. ¡Joder! Si es que hacen
una pareja perfecta…
-¡Chicos
paremos aquí un rato! –Grita James y todos le hacemos caso. Nos bajamos de los
caballos y los dejamos sueltos para que galopen a su gusto y nosotros de
mientras, nos sentamos en el césped.
-Bueno ¿y
hace mucho que conoces a Neizan? –Pregunto dirigiéndome a Carmen.
-Sí, desde
hace 1 año y 3 meses jajaja
-Ah… eso
está bien –respondo un poco borde y Neizan me mira extrañado.
-¿Por qué no
jugamos a la botella?
-Podríamos
jugar después, cuando esté también Eric –responde de una forma bastante borde
-¿Quién es
Eric? ¿Tú novio?
-No –ahora
es Neizan el que responde con frialdad y todos le miramos.- No es su novio, es
un viejo amigo de Vero
.Sí, así es
y hemos quedado a las 15:00 en un restaurante chino para comer todos
-Genial pues
me apunto
La miro con
cara de asesina pero no digo nada. ¿Qué se cree ésta? ¿Qué es una más del
grupo?
Después de una hora volvemos a la casa de
campo a prepararnos. Justo cuando estamos soltando los caballos me suena el
móvil. Miro la pantalla y es Jack, mi compañero de trabajo.
*LLAMADA TELEFÓNICA*
-¿Diga?
-Vero,
mañana te necesitamos aquí
-¿Pero no
descansaba hoy y mañana?
-Sí pero hay
un cumpleaños y te necesitamos
-Bueno, está
bien, mañana estoy allí. ¿A qué hora?
-A las 14:00
–suspiro.
-Vale, hasta
mañana –Cuelgo.
*FIN DE LA
LLAMADA*
-¿Qué pasa?
-Me giro y veo a Neizan en la puerta esperándome.
-Mañana
tengo que estar a las 14:00 en el trabajo
-¿No
descansabas?
-Sí pero al
parecer hay un cumpleaños y me necesitan
-Bueno,
entonces nos iremos pronto hoy –Se acerca y mi respiración se agita.
-Puedes
quedarte aquí si quieres, puedo coger un taxi o decirle a Eric que me lleve…
-No, te
llevo yo ¿vale? –Su mirada es fría y su tono igual.
-Vale –me
acerco y le doy un beso en la mejilla y acto seguido le susurro un “gracias
feo” y me voy hacia la casa dejándolo ahí.
Vamos camino
al restaurante chino. Son las 14:45 y hemos salido a 14:15. Carmen va en el
asiento del copiloto, dónde me pongo yo siempre cuando voy con Neizan. Le estoy
cogiendo un asco… Se nota a mil leguas que le gusta Neizan y él ni se da
cuenta. Cuando por fin llegamos, veo a un chico alto, moreno y con unos
pantalones vaqueros blancos y con una camiseta de cuadros blanca y encima una
chaqueta negra en la puerta. Salgo del coche y cuando me mira, sonríe y corre
hacia mí. Me coge y me da vueltas en el aire y me rio.
-Dios mío
Vero… estas… ¡guapísima!
-Tu igual
Eric… has cambiado mucho
-Ya somos
dos enana
Me giro para
presentarles a mis amigos y veo que todos nos miran con una cara de asombro…
todos menos Neizan, el cual tiene el ceño fundido.
-Chicos este
es Eric. Eric, estos son Katherine, James, Jason, Neizan y Carmen, la amiga de
Neizan
-Encantado
-Igualmente
–dicen todos al unísono. Veo como Neizan mira a Eric y me extraño. ¿Por qué lo
mira así? ¿Estará celoso? No creo, Neizan solo me ve como una amiga…
-Bueno,
¿vamos dentro? Tengo hambre –digo para hablar de algo.
-Tú como
siempre enana –Eric pasa su brazo por encima de mis hombros y yo le rodeo la
cintura con mi mano derecha. No tengo por qué sentirme incómoda, antes nos llevábamos
así de bien. Entramos, el camarero nos guía a una mesa cerca de la ventana y
nos sentamos.
-Enana, ¿te
acuerdas cuando en el instituto le vacilabas a la zorra de Sofía?
-Sí, era la
bomba tío jajaja
-Vero era
una rebelde en el instituto
-O cuando le
pegué el lapicero a la maestra Rosa con súperglú
-Ostia
jajajaja
-Me parece
que eso no me lo has contado –interviene Neizan, molesto.
-Ups, lo
siento feo –le doy un beso cerca de los labios e inconscientemente sonríe.
-Bueno, ¿y
de ti no hablamos? –pregunta Carmen, como si lo conociera de toda la vida.
-Eso,
hablemos de ti, de Vero ya lo sabemos todo jajaja –dice Katherine.
-Bueno pues
tengo 20 años, me gusta nadar, jugar al baloncesto… Trabajo de portero en una
discoteca
-Eso está
genial
-Ya ves, no
veas cómo te pagan
Seguimos
hablando de todo. La verdad es que se han llevado genial todos con Eric, menos
Neizan que lo miraba mal cada vez que me abrazaba o me daba un beso. No sé
porque lo mira así. Cuando acabamos, decidimos dar una vuelta.
-¿Jugamos a
la botella?
-No tenemos
botella ni sitio donde jugar
-Vamos a un
parque y allí seguro que hay alguna botella. –Sugiere Carmen. Ésta con tal de
liarse con Neizan hace lo que sea vaya. Vamos hacia el parque y efectivamente,
hay botellas para reventar. Cogemos una, nos sentamos en el suelo pero yo piso
un charco y cuando creo que voy a hacer el ridículo y a caerme; siento unas
manos agarrarme. Veo que es Eric y que estamos demasiado cerca. Me levanta pero
ninguno de los dos nos separamos y cada vez se va acercando más y más hasta que
nuestros labios se rozan…
No hay comentarios:
Publicar un comentario