miércoles, 23 de noviembre de 2016

CAPITULO 11


Carmen. La amiga de Neizan se llama Carmen y es guapísima. Pelo largo rubio, piercing de aro en la nariz y un cuerpo de 10. Va con un top crop negro y unos shorts color militar. Estamos montando a caballo y estoy viendo a Neizan y a Carmen galopando y riéndose. No puedo evitar ponerme celosa. ¡Joder! Si es que hacen una pareja perfecta…
-¡Chicos paremos aquí un rato! –Grita James y todos le hacemos caso. Nos bajamos de los caballos y los dejamos sueltos para que galopen a su gusto y nosotros de mientras, nos sentamos en el césped.
-Bueno ¿y hace mucho que conoces a Neizan? –Pregunto dirigiéndome a Carmen.
-Sí, desde hace 1 año y 3 meses jajaja
-Ah… eso está bien –respondo un poco borde y Neizan me mira extrañado.
-¿Por qué no jugamos a la botella?
-Podríamos jugar después, cuando esté también Eric –responde de una forma bastante borde
-¿Quién es Eric? ¿Tú novio?
-No –ahora es Neizan el que responde con frialdad y todos le miramos.- No es su novio, es un viejo amigo de Vero
.Sí, así es y hemos quedado a las 15:00 en un restaurante chino para comer todos
-Genial pues me apunto
La miro con cara de asesina pero no digo nada. ¿Qué se cree ésta? ¿Qué es una más del grupo?
 Después de una hora volvemos a la casa de campo a prepararnos. Justo cuando estamos soltando los caballos me suena el móvil. Miro la pantalla y es Jack, mi compañero de trabajo.
*LLAMADA TELEFÓNICA*
-¿Diga?
-Vero, mañana te necesitamos aquí
-¿Pero no descansaba hoy y mañana?
-Sí pero hay un cumpleaños y te necesitamos
-Bueno, está bien, mañana estoy allí. ¿A qué hora?
-A las 14:00 –suspiro.
-Vale, hasta mañana –Cuelgo.
*FIN DE LA LLAMADA*
-¿Qué pasa? -Me giro y veo a Neizan en la puerta esperándome.
-Mañana tengo que estar a las 14:00 en el trabajo
-¿No descansabas?
-Sí pero al parecer hay un cumpleaños y me necesitan
-Bueno, entonces nos iremos pronto hoy –Se acerca y mi respiración se agita.
-Puedes quedarte aquí si quieres, puedo coger un taxi o decirle a Eric que me lleve…
-No, te llevo yo ¿vale? –Su mirada es fría y su tono igual.
-Vale –me acerco y le doy un beso en la mejilla y acto seguido le susurro un “gracias feo” y me voy hacia la casa dejándolo ahí.

Vamos camino al restaurante chino. Son las 14:45 y hemos salido a 14:15. Carmen va en el asiento del copiloto, dónde me pongo yo siempre cuando voy con Neizan. Le estoy cogiendo un asco… Se nota a mil leguas que le gusta Neizan y él ni se da cuenta. Cuando por fin llegamos, veo a un chico alto, moreno y con unos pantalones vaqueros blancos y con una camiseta de cuadros blanca y encima una chaqueta negra en la puerta. Salgo del coche y cuando me mira, sonríe y corre hacia mí. Me coge y me da vueltas en el aire y me rio.
-Dios mío Vero… estas… ¡guapísima!
-Tu igual Eric… has cambiado mucho
-Ya somos dos enana
Me giro para presentarles a mis amigos y veo que todos nos miran con una cara de asombro… todos menos Neizan, el cual tiene el ceño fundido.
-Chicos este es Eric. Eric, estos son Katherine, James, Jason, Neizan y Carmen, la amiga de Neizan
-Encantado
-Igualmente –dicen todos al unísono. Veo como Neizan mira a Eric y me extraño. ¿Por qué lo mira así? ¿Estará celoso? No creo, Neizan solo me ve como una amiga…
-Bueno, ¿vamos dentro? Tengo hambre –digo para hablar de algo.
-Tú como siempre enana –Eric pasa su brazo por encima de mis hombros y yo le rodeo la cintura con mi mano derecha. No tengo por qué sentirme incómoda, antes nos llevábamos así de bien. Entramos, el camarero nos guía a una mesa cerca de la ventana y nos sentamos.
-Enana, ¿te acuerdas cuando en el instituto le vacilabas a la zorra de Sofía?
-Sí, era la bomba tío jajaja
-Vero era una rebelde en el instituto
-O cuando le pegué el lapicero a la maestra Rosa con súperglú
-Ostia jajajaja
-Me parece que eso no me lo has contado –interviene Neizan, molesto.
-Ups, lo siento feo –le doy un beso cerca de los labios e inconscientemente sonríe.
-Bueno, ¿y de ti no hablamos? –pregunta Carmen, como si lo conociera de toda la vida.
-Eso, hablemos de ti, de Vero ya lo sabemos todo jajaja –dice Katherine.
-Bueno pues tengo 20 años, me gusta nadar, jugar al baloncesto… Trabajo de portero en una discoteca
-Eso está genial
-Ya ves, no veas cómo te pagan  
Seguimos hablando de todo. La verdad es que se han llevado genial todos con Eric, menos Neizan que lo miraba mal cada vez que me abrazaba o me daba un beso. No sé porque lo mira así. Cuando acabamos, decidimos dar una vuelta.
-¿Jugamos a la botella?
-No tenemos botella ni sitio donde jugar

-Vamos a un parque y allí seguro que hay alguna botella. –Sugiere Carmen. Ésta con tal de liarse con Neizan hace lo que sea vaya. Vamos hacia el parque y efectivamente, hay botellas para reventar. Cogemos una, nos sentamos en el suelo pero yo piso un charco y cuando creo que voy a hacer el ridículo y a caerme; siento unas manos agarrarme. Veo que es Eric y que estamos demasiado cerca. Me levanta pero ninguno de los dos nos separamos y cada vez se va acercando más y más hasta que nuestros labios se rozan… 

No hay comentarios:

Publicar un comentario