martes, 8 de noviembre de 2016

CAPITULO 5


Cuando veo que aparca enfrente de una casa, pienso que estamos en la suya. Nos bajamos y cuando James saca de su bolsillo unas llaves, estoy en lo cierto: estamos en su casa. Entramos y me quedo sorprendida. ¡Menuda casa! Entro un poco más y veo el salón: un televisor de plasma, un sofá cama y una pequeña mesa de color chocolate entre ambas cosas. En las paredes hay fotos suyas de pequeño y sonrío. ¡Qué mono! Entro en la cocina: muebles rústicos, encimera de un mármol preciosa, una vitro reluciente, una mesa gigantesca con un mantel de los tipos de cafés que hay y sillas de cuero alrededor.
-¿Te gusta?
-¡Me encanta! Es muy bonita
-Venga, vamos a curarte ese labio –me coge de la mano y siento de nuevo esa electricidad. Subimos las escaleras y veo 3 puertas. Una de ellas tiene que ser el baño. Nos dirigimos a la puerta de la derecha y no puedo evitar sorprenderme. ¡Pedazo baño! Con jacuzzi y todo… De repente me viene a la mente la imagen de James desnudo en su jacuzzi y sacudo la cabeza en forma de negación. James tira de mi mano y entro en el baño.
-Siéntate en el váter
Yo solo obedezco y veo que de un mueble saca el botiquín. Lo abre, coge algodón y vetadine y se acerca a mí.
-Te va a doler –asiento y miro sus ojos. Me pierdo en ellos. Él se agacha para estar a mi altura y me pone el algodón en la herida. Me muerdo el labio del dolor. Vuelvo a mirarle los ojos y veo que me está mirando los labios y automáticamente me lanzo y lo beso, así, sin más. Al principio se queda sorprendido pero segundos después me coge haciendo que le rodee con mis piernas. Me sujeta del culo para que no me caiga y me estremezco. Salimos del baño y sin parar de besarme abre la puerta que está a la izquierda de las escaleras. Se sienta en la cama quedándome yo sentada a horcadas sobre él. Me aprieta el culo y yo sin querer, suelto un gemido. No sé por qué no puedo apartarme. Siento una electricidad cada vez que me toca. Me besa el cuello y yo muerdo mi labio para no gemir. De un rápido movimiento me tumba quedándose arriba él. Baja sus besos hasta mis pechos. Me desabrocha la blusa y los toca. Jadeo. Estoy tan excitada que no quiero que pare. Sigue bajando sus besos hasta llegar a mi intimidad. La toca y yo arqueo la espalda. Vuelve a besarme y me susurra: “Me tienes muy cachondo nena” Ahora soy yo la que se levanta, pero no para que pare sino para quitarme la blusa y el sujetador. Él toca uno de mis pechos mientras que con la boca succiona mi pezón izquierdo. No aguanto más y gimo. Vuelve a tumbarme y me quita el pantalón. Me abre de piernas y me toca mi intimidad.
-Mmmm…. Estás muy mojada –dice con la voz ronca por el calentón. Mete en mi vagina 1 dedo y gimo. Lo saca y vuelve a meterlo y vuelvo a gemir. Ahora mete dos y hace el mismo movimiento. Jadeo y gimo. De repente siento su lengua en mi vagina y arqueo la espalda a la vez que agarro las sábanas con fuerza.
-James… Ah…
Sigue penetrándome con los dedos mientras su lengua juega con mi clítoris. Cuando estoy a punto de explotar, para, se levanta y me dice:
-Ahora me toca a mi nena
Se baja los pantalones junto a sus bóxers y veo su enorme pene erecto. Me coge del pelo con fuerza y me acerca hasta él. Lo miro y con tan solo mirarlo sé lo que quiere y yo lo hago. Cojo su enorme pene y me lo meto en la boca. Primero juego con su capullo y después vuelvo a metérmelo en la boca. Como si fuera un helado, chupo y chupo y el gime. Me levanto y antes de que diga nada, James ya me ha tumbado y abierto de piernas.
-Prepárate
Dicho esto introduce su pene en mi vagina y yo gimo de placer. Estoy excitada y muy cachonda. Primero me penetra despacio para que no me duela y cada vez va más rápido.
-Jodeeer… Jamees… -gimo sin parar.
-Vamos muñeca, córrete –sigue penetrándome y tras dos duras embestidas nos corremos los dos.
Nos tumbamos en la cama con las respiraciones agitadas. Estamos los dos desnudos y sin poder respirar. Cuando ya recuperamos el aliento; se levanta y me dice:
-Lárgate
Me quedo helada. ¿Me acaba de follar y ahora me echa? Pero… ¿éste de qué va? Indignada, me pongo las bragas y me levanto.
-¿Perdona?
-Márchate, vístete y márchate –y dicho esto, sale de su habitación y me deja desnuda en ella. Estoy flipando. Cojo mi ropa, me la pongo y salgo de su habitación. Bajo las escaleras y lo veo en el sofá viendo la televisión. Enfadada, voy hacia él, me pongo enfrente y cuando me mira, le doy una ostia en toda la cara y le digo:
-¡Gilipollas! Eso es lo que eres, un auténtico gilipollas. ¡No quiero verte en mi puta vida! –Iba a decir algo pero me doy la vuelta, voy a la puerta y salgo pegando un portazo.
Llamo a Neizan para que venga a por mí y no pasan ni 30 minutos cuando lo veo con el coche. Me mira y cuando entro en el coche, rompo a llorar.
-Enana tranquilízate. Cuando lleguemos a casa, te das una ducha y te acuestas. Mañana me dices lo que te ha pasado, ¿de acuerdo? –yo asiento y cuando miro el espejo retrovisor del coche; veo a James en la puerta de su casa mirándonos. Neizan arranca el coche y nos vamos.

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