jueves, 2 de marzo de 2017

CAPITULO 24

Hoy no hay mucha gente. Normal, es jueves y hay clases y trabajo. Fran no para de hacerme bromitas o tirarme cosas y mi paciencia se está agotando. Me suena el móvil, lo cojo y veo que es un mensaje de Neizan.
Neizan: Estoy recogiendo la casa y me he encontrado con tu consolador. No paro de imaginarte con él dentro y gimiendo… Mi amiguita se ha despertado ;)
Me rio ante su mensaje y decido contestarle:
Yo: Me encantaría que me lo lamieras mientras me penetras con él… Disfruta ;). Te veo en 2h, recuerda que hemos quedado con todos para comer. Te quiero <3
A los pocos segundos me contesta:
Neizan: Pff... Qué mala eres gorda. Ya estoy a punto de… ya sabes ;). Vale, ahora les aviso. Te quiero más <3 <3
Lo dejo en leído y sonrío. Cada vez se me hace más difícil controlarme con Neizan. Es besarlo o abrazarlo y sentir las ganas de tenerlo dentro de mí.
-Vero, dos cafés y una napolitana para la mesa 5
-Vale Jack, ahora se los llevo yo
Preparo los cafés, cojo la napolitana y lo llevo. Cuando me doy la vuelta me tocan el culo; me giro creyendo que es Fran y cuando voy a soltar el guantazo, me paran.
-Hey, que soy yo
-¡Eric! Creí que eras… bueno, da igual
-¿Qué era quién?
-Fran
-¿Qué?
-Trabaja aquí, conmigo
-¿Se lo has dicho a Neizan?
-No, no sé cómo decirle que mi ex, el que me pegaba y maltrataba, está trabajando conmigo
-¿Cómo? –Dicen a mis espaldas. Sé quién es y todo el cuerpo me tiembla. Poco a poco me doy la vuelta y lo veo, veo a un Neizan lleno de dolor, rabia y furia.
-Neizan yo… -suspiro-quería contártelo pero… me daba miedo tu reacción
Él no habla, se da media vuelta y cuando ve a Fran, se tensa aún más y corre hacia él. Lo coge del cuello y empieza a pegarle puñetazos por todo el cuerpo. Todo el mundo se levanta e intentan separarlos. Mis ojos se llenan de lágrimas y salgo corriendo.
-¡Vero! ¡Vero espera! –Oigo a mis espaldas pero le hago caso omiso y sigo corriendo. No paro de llorar y eso hace que tropiece varias veces con todo. Soy la culpable de que Neizan esté fuera de control… soy estúpida.
-¡Vero cuidado! –No me da tiempo a reaccionar cuando un coche viene a toda pastilla hacia mí y me atropella. Escucho voces y llantos pero poco a poco voy viendo borroso hasta que mis ojos se cierran

CAPITULO 23

Una vez duchados los dos, cenamos y nos ponemos en el sofá a ver películas.
-Carmen me ha mandado un mensaje diciendo de quedar todos
-Mañana tengo que currar pero podríamos quedar para comer
-Vale, ¿a las 07:30 entras?
-Sí, pero si quieres puedo coger el bus
-No, te llevo yo que así me quedo más tranquilo –me da un beso en los labios y sigue viendo la peli. ¿Cómo le voy a decir que Fran trabaja en el mismo sitio que yo y que somos compañeros? Lo que ha hecho Neizan hoy ha sido… romántico y no se lo merece. Sé que si se lo digo irá a por él a muerte pero si no se lo digo se enterará por él mismo y será peor. Dejo de darle vueltas a la cabeza y veo la película.

A la mañana siguiente me despierto debido a unos zarandeos. Poco a poco abro los ojos y veo a Neizan delante de mí.
-Dormilona, venga a arriba que son las 07:30
Me levanto de un salto del sofá y entro en el baño. Me lavo la cara y cuando salgo me dirijo a mi habitación, donde me visto como un rayo. Cuando bajo, Neizan está en la puerta cruzado de brazos y sonriendo.
-Que dormilona eres, cariño. Buenos días
-Buenos días, amor –me acerco a él y le doy un beso en los labios, el cual se intensifica.

-Mejor vámonos porque las ganas de volver a follarte no me faltan –ambos nos reímos y nos montamos en el coche. 

CAPITULO 22

Llegamos a casa, soltamos las cosas y nos besamos. Es un beso con pasión, desesperación y deseo. Neizan me agarra del culo y muerde el lóbulo de mi oreja. Me coge cómo un koala y con mucha torpeza subimos las escaleras hasta llegar a su habitación. Me tumba en la cama y acto seguido se tumba encima de mí. Me besa el cuello mientras mete sus manos por debajo de mi camiseta hasta llegar a mis pechos, los cuales estruja salvajemente. Me quita la camiseta y baja sus besos a mis pechos mientras que con su mano izquierda acaricia mi intimidad por debajo de mis pantalones  pero sin quitarme las bragas. Puedo ver el bulto que tiene y se lo toco. Me levanto, me quito toda la ropa y puedo observar cómo Neizan me mira: con lujuria y deseo. Me acerco a él y me agacho hasta la altura de su pene. Le bajo los pantalones y los bóxers y agarro su miembro para acto seguido acercármelo a la boca.
Primero juego con su capullo y luego me la meto entera en la boca. Chupo como si de un helado se tratase mientras me abro de piernas y me acaricio el clítoris.
-Joder, sí así… joder –gime Neizan con voz ronca debido a la excitación.
Pasa unos minutos más y me levanto. Salgo de su habitación y entro en la mía. Abro el segundo cajón de mi mesita de noche y cojo un consolador con forma de pene. Vuelvo a la habitación de Neizan y me siento en la cama abierta de piernas. Neizan me mira atentamente y sonrío. Cojo el consolador, lo pongo en marcha y me lo meto en la vagina.
-Aahh… -gimo.
-Pff Vero… -Neizan se acerca, se agacha a la altura de mi intimidad y en segundos coge el consolador. Lo saca y lo vuelve a meter y cada vez más rápido.
-Neeizaan… -Gimo. Es la primera vez que hago esto con un chico y debo decir que me encanta. De repente siento la lengua de Neizan en mi vagina y cierro los ojos debido al placer. Él lame y succiona mi clítoris mientras me penetra con el consolador. Agarro las sábanas con fuerza y arqueo la espalda. Neizan para, se levanta, coge un preservativo y en segundos lo tengo dentro de mí. Primero lento, tan lento que me mata; y después rápido. Mis pechos botan él los toca.
-Nena me voy a coorreer…
-Yo tambiéeeen –Tres embestidas más y llegamos al orgasmo. Se quita el preservativo, lo tira a la papelera de su habitación y se tumba a mi lado.
-Joder Vero –Consigue decir.
-¿Te ha gustado? –Me giro para mirarle.
-¿Gustarme? ¡Me ha encantado! –Se gira y me mira. Se acerca a mis labios y me besa. Nos separamos por falta de oxígeno.
-Ve duchándote, yo preparo la cena
-¿Seguro? Puedo prepararla yo
-Hoy me toca hacerla a mí, cariño. Tú relájate

-Vale gordo. Cuando me duche te ayudo –le doy un beso y salgo de su habitación.  

CAPITULO 21

Estamos camino a mi trabajo ya que Eric tiene una cosa que hacer y no ha podido llevarme a donde él quería. La verdad es que hoy no quería trabajar que tengo la cabeza en otro sitio o mejor dicho en alguien. Llegamos y vemos a un montón de gente en el bar.
-Joder
-Hoy si que vas a tener gente y trabajo
Pues sí -suspiro- gracias por traerme –le doy un pequeño beso en la mejilla y salgo a toda pastilla hasta entrar al bar.
-¿Qué pasa hoy? ¿Por qué hay tanta gente? –Le pregunto a Jack
-Hay una boda. Por cierto, tienes nuevo compañero de trabajo. Espero que os llevéis bien –dicho esto sale con una bandeja. Miro hacia la barra y se me congela todo el cuerpo. ¿Qué coño hace él aquí? Intento irme pero creo que es demasiado tarde, ya que me ha visto.
-Hola ¿me echabas de menos? –Dice con una sonrisa malévola.
-Déjame en paz –Cojo una bandeja y la llevo a una mesa. Cundo vuelvo, cojo un vaso con tequila, un plato con un bocadillo y un café y cuando voy a llevarlo a la mesa correspondiente, alguien me hace la zancadilla haciendo que me caiga al suelo y todos me miran.
-Perdón –digo muerta de la vergüenza y cuando me giro, veo a Fran riéndose de mí.
-¿Eres gilipollas o persigues coches aparcados?
-Vamos Vero, ha sido una pequeña bromita
Paso de él y sigo a lo mío. No quiero ni imaginarme lo que dirán los chicos cuando sepan que mi nuevo compañero de curro es Fran. ¿Por qué la vida es así conmigo? Suspiro y sigo trabajando.

A las 20:30 se va Fran y puedo decir que nunca he estado más aliviada. Estoy atendiendo a una mesa cuando Jack se acerca con un ramo de flores.
-Alguien las ha dejado para ti –me da las flores y veo que hay una tarjeta. La abro y no puedo evitar sonreír al imaginarme de quienes son. De repente noto como alguien me quita el pelo del oído y me susurra “Perdona si soy un capullo, pero este capullo está loco por ti”
Es lo mismo que pone en la tarjeta, Me giro y lo veo. Veo a Neizan mirándome fijamente y no puedo evitar temblar.
-Neizan…
-Un momento de silencio por favor. Quiero decir una cosa –dice elevando un poco la voz y todo el mundo lo mira.
-¿Qué vas a hacer?
-Lo que llevo mucho tiempo queriendo hacer. Vero, sé que he sido un capullo, in imbécil que te ha hecho daño pero, me he dado cuenta de que te quiero. Te quiero así, risueña, guapa, con tus manías y con todo. Vero, ¿quieres ser mi novia? –Todos los presentes me miran atentos a mi respuesta.
-Sí, sí quiero ser tu novia –nada más acabar de decirlo, Neizan me coge de la cintura y me besa. Es un beso desesperado pero con pasión.
-Te quiero fea
-Te quiero Neizan
-Jack ¿puedo llevármela?
-Sí anda y enhorabuena

-Gracias –decimos al unísono y sonreímos. Neizan me coge como una princesa y salimos del bar. 

CAPITULO 20


Al día siguiente me levanto a las 12:03. Voy al baño, me lavo la cara y salo. Voy a la cocina, donde veo  a Eric con una bata azul y preparando el desayuno. Sonrío y entro.
-Buenos días pequeño
-Buenos días fea. Te ha llamado tu jefe
-¿Y qué ha dicho? –Pregunto mientras le ayudo a preparar el desayuno.
-Tienes que estar allí a las 14:15 y antes de que lo preguntes, sales a las 22:00
-Pff… Pues después de desayunar nos tendremos que llegar a casa de Neizan
-¿Te llevo hoy al curro?
-Sí, sino te importa
-Claro que no boba. Venga, a desayuna que antes de currar quiero llevarte a un sitio
Nos sentamos a desayunar y entre risas y recuerdos terminamos y recogemos la mesa.
-Vamos a casa de Neizan, te reparas para currar y antes de las 14:15 te llevo a un sitio
-Vale, vamos –Salimos de su casa y nos montamos en el coche.

Cuando entramos en la casa, vemos a Neizan viendo la televisión y cuando nos ve, se levanta y se acerca.
-¿Dónde has estado? Te he llamado un montón de veces                         
-¿Dónde está tu polvete de ayer?
-¿Lo viste? Joder… Vero yo… estaba borracho y tú…
-¿Y yo qué Neizan? ¿Me tiré a Eric? ¿Lo has hecho para vengarte de mí o qué?
-Sí…-suspira- lo siento, de verdad
-¿Tú sabes cómo estaba yo ayer? Preocupada por ti. Te busqué en todas partes y cuando te fuiste con la chica esa yo… me quería morir y me quedé esperándote hasta las tantas y a las 06:00 de la mañana te vi tocándole el… eso a esa chica y me fui corriendo
-Me llamó a mí llorando a moco tendido porque el chico al que ama se estaba follando a otra chica y encima borracho –Salta Eric en un tono muy frío y luego me mira.-Vístete que te llevo a trabajar. Te espero en el coche
Dicho esto, me da un beso en la cabeza y se va.
-Vero yo….

-Ahórratelo Neizan –Subo las escaleras y me meto en mi habitación, donde segundos después empiezo a llorar. 

CAPITULO 19

Me despierto y veo a Eric dormido en el sofá en la misma postura. Me levanto y miro en reloj. Son las 21:30. ¿Cómo he podido dormir tanto? Muevo sutilmente a Eric y poco a poco se va despertando.
-Hola pequeña –dice aún dormido.
-Hola pequeño. Es mejor que te vayas a casa, ya es muy tarde
-¿Segura? Puedo quedarme hasta que venga Neizan
-Eso empeoraría las cosas, no te preocupes
-Está bien, si necesitas algo no dudes en llamarme
-Tranquilo, lo haré. Gracias por todo –me lanzo y lo abrazo.
-De nada pequeña, para eso estamos –me da un beso en la cabeza, se separa de mí y se va. Suspiro y me voy al baño para darme una ducha.
Una vez duchada, bajo a hacerme la cena. Son las 22:15 y Neizan todavía no ha llegado. Lo llamo pero salta el contestador. Lo vuelvo a llamar pero vuelve a saltarme en contestador. Llamo a Carmen pero me pasa lo mismo: me salta el contestador. Preocupada salgo a buscarlo. 
No lo veo por ninguna parte. He buscado por el parque, por los bares, por casa de James, por casa de Carmen que por  cierto estaba dormida. Estoy a punto de irme a casa cuando lo veo con una chica paseando por la calle. Me acerco y ellos me miran.
-¡Hombre! Hola Vero
-Neizan, ¿qué haces borracho? ¿Quién es ella?
-No estoy borracho y ella es… una amiga
-Una amiga… bueno pues nos vamos a casa –le cojo del brazo pero lo aparta enseguida.
-Llegaré tarde. No me esperes despierta anda -dicho esto se va con la chica esa dejándome a mí sola y con la palabra en la boca. Vuelvo a casa y me quedo como una tonta esperando a que vuelva.
A las 06:00 me despierto por unos gemidos. Subo a la habitación de Neizan y mis ojos se llenan de lágrimas, las cuales salen al segundo. Neizan le está tocando el… a esa chica… Bajo corriendo las escaleras y salgo de la casa dando un portazo. Llamo a Eric para que me recoja y en media hora está en el parque donde hemos quedado.
-Pequeña ¿por qué lloras? ¿Qué te pasa?
-He visto a Neizan follándose a una chica en su habitación… Estaba borracho
-Será hijo de…
-Lo amo Eric, lo amo con todo mi ser pero… ahora mismo quiero llorar y llorar
-Vamos a mi casa y te acuestas. Mañana hablaremos con Neizan ¿de acuerdo?
-De acuerdo y perdona por haberte llamado a estas horas

-No pasa nada pequeña –me da un beso en la frente y arranca el coche.

CAPITULO 18

Llegamos, salimos del coche y cuando entramos a la casa vemos a Neizan y Carmen a punto de besarse.
-Eric mejor venimos más tarde porque parece que aquí molestamos –digo con toda la rabia que puede llegar a tener una persona.
-No por favor. Vero, necesito hablar y aclarar algunas cosas contigo
-¿Qué cosas tienes qué aclarar, Neizan? ¿Qué te gusta Carmen? Eso ya lo sé. ¿Qué os habéis acostado? También lo sé. ¿Qué vais a salir juntos? Pues enhorabuena y que duréis.
Cojo a Eric de la mano, doy media vuelta y cuando abro la puerta Neizan me agarra del brazo.
-Por favor Vero, escúchame
-Deberías escucharlo –Habla Carmen y con toda la rabia que tengo, me voy hacia ella y la cojo del pelo.
-¡Te voy a arrancar todos los pelos de la cabeza, zorra!
-¡Neizan ayúdame! –Grita ella y le tiro más fuerte.
Neizan me agarra de la cintura y me aparta de ella.
-¡Vero, escúchame de una puta vez joder!
Dejo de patalear, me separo de él y me siento en el sofá a esperar a que hable.
-Empieza
Él suspira, se frota las manos y se sienta a mi lado pero con un poco de distancia.
-No me gusta Carmen
-Si me vas a mentir me… -me interrumpe.
-Carmen es lesbiana
-¿Cómo?
-Es la novia de mi prima y muy buena amiga mía
-Entonces… ¿por qué habéis estado a punto de besaros?
-Os he visto llegar por la ventana y he pensado que te enfadaría y molestaría que besara a Neizan –admite la rubia
-¿Tampoco os habéis acostado?
-No
Vale, ahora mismo estoy en shock. ¿No se han acostado de verdad? Joder… La he cagado…
-Joder… -me levanto y paso mis manos por la cabeza.
-¿Qué pasa? –Él también se levanta y se acerca.
-Pues veras… -suspiro y miro a Eric, el cual me dice que me calle con la mirada- cómo Carmen me había dicho que os acostasteis pensé en vengarme y… me he acostado con Eric
-¿Cómo? ¿Te has acostado con el pintamonas este?
-Sin faltar eh –Salta Eric
-Tú te callas
-Neizan… creía que sí os habíais acostado y…tenía tanta rabia que pensé en vengarme
-¿Cuándo te has acostado con él?
-Hoy…
-¿Hoy? ¿Enserio? -Asiento y agacho la cabeza.- Pues quédate con él –Coge sus llaves y sale de la casa dando un portazo.
-Voy a hablar con él –Carmen coge sus cosas y sale detrás de Neizan. Me siento de nuevo en el sofá y empiezo a llorar. ¿Cómo iba a saber yo que Carmen es lesbiana? Ahora Neizan está cabreado y lo peor de todo es que no le culpo por ello.

-Tranquila pequeña, se le pasará –Eric se sienta a mi lado, me abraza y luego me tumba de forma que mi cabeza esté en sus rodillas. Él me toca el pelo y poco a poco me tranquilizo hasta que cierro los ojos y me quedo totalmente dormida. 

CAPITULO 17

Estoy en la casa de Eric, hablando de lo que hemos hecho todo este tiempo. Al parecer tuvo una novia llamada Lorena y duraron un año hasta que él la pilló acostándose con otro en su propia cama. Ahora sólo quiere sexo y trabajo.
-Eric –me inclino hacia él y puedo ver cómo mira mis pechos.
-Di… dime –Lo beso y tarda unos segundos en reaccionar pero, cuando lo hace, me coge del culo y me pone encima de él. Empieza a besarme el cuello y yo me muerdo el labio. Me toca el pecho izquierdo y lo estruja mientras que con la mano que le queda libre la mete por dentro de mi camiseta y me desabrocha el sujetador. Lo tira y toca mis pezones. Hecho la cabeza hacia atrás y jadeo. Muevo mis caderas hacia delante y hacia atrás y noto como se está empalmando. Le beso el cuello mientras no paro de moverme y él me toca el culo y me lo estruja. Me aparta un poco y me quita la camiseta para acto seguido tumbarme en el sofá. Me abre las piernas para poder estar entre ellas y me besa mientras va bajando su mano hasta mi intimidad. Se levanta de encima de mí, baja mis pantalones y lo tira al suelo y acto seguido empieza a tocarme la vagina aún con el tanga puesto. Cierro los ojos mientras no paro de jadear. De repente me viene a la cabeza Neizan y abro los ojos. Me siento un poco mal por utilizar a Eric de esta manera y una parte de mí quiere decirle que pare, que olvidemos esto pero la otra parte me dice que tengo que vengarme y hacerle lo mismo. Siento como Eric me quita el tanga y toca mi clítoris haciendo que gima.
-Aahh…
-Puf Vero… estás húmeda y jugosa –Dice Eric con voz ronca por la excitación. Decido levantarme y quitarle los pantalones. Tiene un enorme bulto, el cual lamo aún con los bóxers puesto y él echa la cabeza hacia atrás.   Le quito los bóxers y cojo su enorme erección; me acerco el capullo a la boca y saco la lengua para lamérselo lentamente. Juego un poco con él y después me la meto entera en la boca. Empiezo a mover la cabeza hacia arriba y hacia abajo mientras que con mi lengua se la chupo. Eric no para de gemir mi nombre y eso en parte me excita. Me levanta y me tumba en el sofá con las piernas abiertas. Se agacha y acerca su boca hasta mi intimidad y puedo sentir como se moja más y más. Eric lame mi vagina y cierro los ojos del placer. Vuelve a lamerlo pero esta vez continuamente.
-Eriic…
Él sigue lamiendo mi clítoris rápidamente y yo agarro el sofá y arqueo la espalda. Se retira de mi vagina y me mete su enorme pene dentro de ella y suelto un gemido. Empieza a moverse lentamente pero cada vez va más rápido y más fuerte. Me agarra los pechos con fuerza mientras me penetra y yo chillo de placer.
-Joder me voy a correr Vero –dicho esto saca su pene de mi vagina y se corre encima de mí.
-Ha sido… impresionante –dice sin respiración alguna.
-¿El baño? –Digo cogiendo mi ropa.
-Sigue todo recto y a la derecha
-Gracias guapo –le doy un pico y voy al baño. Me quito la corrida y me echo un poco de agua para que no esté tan pegajoso. Me pongo la ropa, me peino un poco con las manos y salgo.
-Carmen me ha llamado y me ha dicho que Neizan quiere hablar contigo
-Vale…
-Oye… sé que te gusta
-¿Enserio? Joder… entonces… ¿por qué te has acostado conmigo aún sabiéndolo?
-Porque llevaba mucho tiempo sin sexo y tú estás muy buena y porque me intuía que habías quedado conmigo para eso
-Joder Eric… lo siento mucho… yo… -me interrumpe.
-Tranquila Vero, no pasa nada de verdad. No estoy dolido ni nada y en parte yo también te he utilizado así que estamos en paz
-¿De verdad?
-De verdad. Anda ven aquí –abre los brazos y me tiro en ellos.
-Lo siento mucho

-Que no pasa nada tonta jajaja. Anda vamos a ver que quiere Neizan –coge su móvil, las llaves y salimos de su casa. 

CAPITULO 16

Me suena el despertador y con desgana lo apago. Me levanto y voy al baño. Me miro en el espejo y veo que tengo los ojos rojos y me duele la cabeza. Me lavo la cara y cuando salgo, espero ver a Neizan como todos los días pero no está. Vuelvo a mi habitación y llamo a Jack pidiéndole el día libre, cosa que me ha costado trabajo conseguir pero al final le he convencido. Me tumbo en la cama y segundos después, la puerta se abre.
-¿Hoy no trabajas? –Neizan entra y se sienta en la cama.
-Me duele la cabeza. He llamado a Jack para pedirle el día libre
Él pone una mano en mi frente y otra en la suya.
-Tienes un poco de fiebre. Duerme y después te traigo el desayuno –Me da un beso en la frente y sale de mi habitación. Este chico es bipolar. Suspiro, cierro los ojos y no tardo en quedarme dormida.

Me despierto por culpa de Sol que entran por mi ventana. Miro el reloj y veo que son las 11:30. Me levanto de la cama y bajo a la cocina, donde veo un plato con un sándwich y un cola-cao. Me acerco a la mesa y empiezo a desayunar cuando suena el móvil de Neizan. Miro quién es y veo que pone “ Carmeen :* ”. La  rabia y los celos de apoderan de mí así que cojo el vaso del cola-cao y lo tiro al suelo. No pasan apenas segundos cuando Neizan aparece en la cocina.
-¿Estás bien?
-Sí –respondo borde
-¿Eres ciego? ¿No ves que se me ha caído el vaso?
-¿Por qué estás así?
-¿Así cómo?
-Borde
-Cosas tuyas
-Claaaro.  Oye, no me contestaste ayer
-¿Contestarte? ¿A qué?
-¿Qué sientes por mí?
-No tengo ganas de hablar ahora
-No seas cría y dímelo
-Te estoy diciendo que no quiero hablar
-¡Joder, Vero! ¿QUÉ COÑO TE PASA?
-¿QUÉ ES LO QUE ME PASA? ¡PUES QUE ESTOY ENAMORADA DE TI, QUE ME DEJASTE CON UN CALENTÓN EL OTRO DÍA Y AYER TE FOLLASTE A CARMEN!

Miles de lágrimas salen de mis ojos y subo corriendo a mi habitación. Ala, por fin se lo he dicho pero… ¿y ahora qué pasará? ¿Me echará de su casa? ¿Se follará de nuevo a Carmen? Solo de pensarlo me pongo mala. Cojo el móvil y llamo  Eric. Neizan va a sentir lo que yo he sentido. He quedado con Eric dentro de media hora así que cojo mi camiseta roja con corazones y mucho escote y mis pantalones vaqueros pegados junto con mi sujetador negro de encaje y mi tanga negro y me voy al baño a ducharme.