Me despierto
y veo a Eric dormido en el sofá en la misma postura. Me levanto y miro en
reloj. Son las 21:30. ¿Cómo he podido dormir tanto? Muevo sutilmente a Eric y
poco a poco se va despertando.
-Hola
pequeña –dice aún dormido.
-Hola
pequeño. Es mejor que te vayas a casa, ya es muy tarde
-¿Segura?
Puedo quedarme hasta que venga Neizan
-Eso empeoraría
las cosas, no te preocupes
-Está bien,
si necesitas algo no dudes en llamarme
-Tranquilo,
lo haré. Gracias por todo –me lanzo y lo abrazo.
-De nada
pequeña, para eso estamos –me da un beso en la cabeza, se separa de mí y se va.
Suspiro y me voy al baño para darme una ducha.
Una vez
duchada, bajo a hacerme la cena. Son las 22:15 y Neizan todavía no ha llegado.
Lo llamo pero salta el contestador. Lo vuelvo a llamar pero vuelve a saltarme
en contestador. Llamo a Carmen pero me pasa lo mismo: me salta el contestador.
Preocupada salgo a buscarlo.
No lo veo
por ninguna parte. He buscado por el parque, por los bares, por casa de James,
por casa de Carmen que por cierto estaba
dormida. Estoy a punto de irme a casa cuando lo veo con una chica paseando por
la calle. Me acerco y ellos me miran.
-¡Hombre!
Hola Vero
-Neizan,
¿qué haces borracho? ¿Quién es ella?
-No estoy
borracho y ella es… una amiga
-Una amiga…
bueno pues nos vamos a casa –le cojo del brazo pero lo aparta enseguida.
-Llegaré
tarde. No me esperes despierta anda -dicho esto se va con la chica esa
dejándome a mí sola y con la palabra en la boca. Vuelvo a casa y me quedo como
una tonta esperando a que vuelva.
A las 06:00
me despierto por unos gemidos. Subo a la habitación de Neizan y mis ojos se
llenan de lágrimas, las cuales salen al segundo. Neizan le está tocando el… a
esa chica… Bajo corriendo las escaleras y salgo de la casa dando un portazo.
Llamo a Eric para que me recoja y en media hora está en el parque donde hemos
quedado.
-Pequeña
¿por qué lloras? ¿Qué te pasa?
-He visto a
Neizan follándose a una chica en su habitación… Estaba borracho
-Será hijo
de…
-Lo amo
Eric, lo amo con todo mi ser pero… ahora mismo quiero llorar y llorar
-Vamos a mi
casa y te acuestas. Mañana hablaremos con Neizan ¿de acuerdo?
-De acuerdo
y perdona por haberte llamado a estas horas
-No pasa
nada pequeña –me da un beso en la frente y arranca el coche.
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