jueves, 2 de marzo de 2017

CAPITULO 23

Una vez duchados los dos, cenamos y nos ponemos en el sofá a ver películas.
-Carmen me ha mandado un mensaje diciendo de quedar todos
-Mañana tengo que currar pero podríamos quedar para comer
-Vale, ¿a las 07:30 entras?
-Sí, pero si quieres puedo coger el bus
-No, te llevo yo que así me quedo más tranquilo –me da un beso en los labios y sigue viendo la peli. ¿Cómo le voy a decir que Fran trabaja en el mismo sitio que yo y que somos compañeros? Lo que ha hecho Neizan hoy ha sido… romántico y no se lo merece. Sé que si se lo digo irá a por él a muerte pero si no se lo digo se enterará por él mismo y será peor. Dejo de darle vueltas a la cabeza y veo la película.

A la mañana siguiente me despierto debido a unos zarandeos. Poco a poco abro los ojos y veo a Neizan delante de mí.
-Dormilona, venga a arriba que son las 07:30
Me levanto de un salto del sofá y entro en el baño. Me lavo la cara y cuando salgo me dirijo a mi habitación, donde me visto como un rayo. Cuando bajo, Neizan está en la puerta cruzado de brazos y sonriendo.
-Que dormilona eres, cariño. Buenos días
-Buenos días, amor –me acerco a él y le doy un beso en los labios, el cual se intensifica.

-Mejor vámonos porque las ganas de volver a follarte no me faltan –ambos nos reímos y nos montamos en el coche. 

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