miércoles, 6 de septiembre de 2017

CAPITULO 15

Llegamos a casa de Kevin en completo silencio. Ninguno hemos hablado desde lo ocurrido y eso me alivia y a la vez me preocupa.
-Sentaos, voy a por el botiquín. –Dicho esto, Kevin desaparece subiendo unas escaleras. Carmen aprovecha para abrazarme y yo vuelvo a llorar.
-Ya está pequeña, y pasó todo. –me consuela acariciándome la melena.
-No puedo creer que él… -no puedo acabar la frase porque Kevin aparece bajando las escaleras con el botiquín.
-Ya lo tengo. Kelia, por favor siéntate para que pueda curarte. –hago lo que me pide y me siento en el sofá. Él abre el botiquín, coge un trozo de algodón y le echa alcohol. Me lo acerca al labio y cierro los ojos ya que me escuece.
-Lo siento. –Me dice y por su tono de voz puedo notar que no solo lo dice por la herida. Me aparta el algodón del labio y lo tira. Acto seguido coge otro y hace lo mismo que con el anterior solo que esta vez me lo pone en la ceja. Esta vez aprieta un poco más y se me salta alguna que otra lágrima.
-Ya casi está. –Aparta el algodón y le da la vuelta. Le echa betadine y me lo pasa por la herida. Cuando termina, me pone una tirita y se levanta.
-Ya está.
-Muchas gracias.
-Antes, en el instituto, no me dejaste hablar y ahora… bueno, quiero que sepas algo. Yo no me creo nada de lo que dicen. Todo el mundo folla. Yo no veo justo que a los tíos nos digan machotes por follarnos a tres mujeres en una noche y a las tías putas o guarras por follarse a tres tíos en una noche. Me pareces una chica genial y muy buena persona y me gustaría poder ser tu amigo. –Tras decirme todo esto se queda callado, mirándome. Es la cosa más bonita que me han dicho.
-Yo… bueno… quería pedirte perdón por cómo te hablé en el instituto… Estaba cabreada y dolida y bueno… lo pagué contigo. Lo siento
-Disculpas aceptadas. ¿Amigos? –Me tiende la mano para que la estreche y dudo un momento. ¿Debería confiar en él? Me permito unos minutos para pensarlo y tras esos minutos meditando, por fin lo tengo claro.
-Amigos. –Estrecho mi mano con la suya y ambos sonreímos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario