jueves, 24 de agosto de 2017

CAPITULO 6

Una vez que he dejado a mi hermana en el cole, me voy para el instituto. Me pongo los cascos y me pongo mi música. Meto el móvil en el bolsillo y sigo caminando. Me da un poco de miedo tener una amiga después de todo lo que ha pasado. Soy muy confiada y ya me han traicionado muchas veces. Carmen se ve que es muy buena niña y se puede confiar en ella pero…  ¿Y si ha cambiado de idea y hoy ya no me habla? ¿Hará como lis antiguas amigas? No me extrañaría, una chica como ella no debe juntarse con alguien como yo. Suspiro y le doy una patada a una piedra. De repente me vibra el móvil. Lo cojo y veo que es un mensaje. Lo abro y me decepciono al ver que es de Vodafone. Lo vuelvo a meter en el bolsillo y sigo mi camino.

Ya en el instituto, me vuelvo a encontrar con las miradas e insultos de siempre. Cuando estoy a punto de subir las escaleras para ir a mi clase, escucho mi nombre. Cuando me doy la vuelta veo a Carmen corriendo hacia mí.
-¡Kelia! Hola. –Parece que haya corrido un maratón.
-Ho… hola.
-¿Qué pasa?
-Pensé que…
-Qué había cambiado de idea y te iba a dejar tirada ¿no?
-Bueno… Sí. –Admito.
-Pues te equivocas. De hecho, te he visto llevando a tu hermana al cole y te he llamado pero vi que tenías los cascos y como no tengo tu número pues…
-Te lo doy, si quieres.
-Espera. –Saca su móvil y lo desbloquea. –Dime.  –Le doy mi número y lo guarda como “Kelia Meja”. Me manda un Whatsapp y la agrego como “Carmen Beba”. Me hacía ilusión poder llamar a una amiga “beba” y he aprovechado esta oportunidad.
-Ya está. Tengo que irme a clase.
-Yo tengo que ver a hablar con mi hermano. ¿Nos vemos en la cafetería en la mesa de ayer?
-Sí. Allí estaré.
-Vale. Hasta luego. –Me da un beso en la mejilla y se va corriendo. Miro el móvil y veo que Literatura va a empezar dentro de 5 minutos así corro hacia mi clase. Llego a tiempo, pues el maestro de Literatura llega justo detrás de mí.
- Buenos días chicos. Vamos a empezar por leer el poema que Miguel Hernández le hizo a su gran amigo Juan Ramón Sijé. Melania, por favor lee el primer párrafo. –La chica nombrada, abre el libro por la página del poema y empieza a leer.
-En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha 
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien

tanto quería. –De repente me vibra el móvil. Con mucho cuidado de que no me pillen, lo desbloqueo y veo un Whatsapp de un número desconocido.
Número desconocido: Muy guapa en la foto de perfil. Tus labios deben de ser muy sabrosos. ¿Me dejas probarlos?
¿Qué coño…? ¿Quién es? ¿Cómo ha conseguido mi número? Estoy a punto de escribirle cuando el maestro de Literatura dice mi nombre.
-Señorita Collins, ¿puedes seguir con la lectura?
-Yo… eh… Me he perdido.
-Ya me parecía. Presta atención. Melania, continúa por favor. –Dicho esto, la chica continúa leyendo pero yo no presto atención. Mi cabeza está en el chico que me ha escrito. ¿Quién puede ser?

No hay comentarios:

Publicar un comentario