Ahora mismo estoy en mi habitación escuchando música con mi portátil y haciendo los deberes. Debo reconocer que no he parado de pensar en el chico de los mensajes. ¿Será verdad todo lo que me dice? ¿O simplemente se tratará de una broma? Joder, esto de no saber quién es me está matando. De repente me suena el móvil. Veo que es un Whatsapp de Carmen y lo abro.
Carmen: ¿Preparada para saltarlos las clases mañana?
Yo: No, pero no me voy a echar atrás.
Carmen: Perfecto. Te espero en mi casa a las 07:50.
Yo: Tengo que llevar a mi hermana al cole. ¿Te vienes y ya así nos vamos a la parada del bus que está más abajo del cole?
Carmen: Perfecto.
Yo: Una cosa, tengo que estar a las 15:00 a mi casa porque mi padre descansa y nos vamos a comer fuera.
Carmen: Okey. ¿Tu hermana a qué hora sale del cole?
Yo: Tiene comedor así que iré a por ella a las 14:55 y ya me voy para mi casa.
Carmen: Perfecto. Pues estoy en tu casa a las 07:45, levamos a tu hermana al cole y cogemos el bus hasta el centro y estamos allí hasta las 14:30 que es cuando pasa el bus que va desde Málaga hasta aquí. ¿Te parece bien?
Yo: Sí.
Carmen: Voy a preparar la mochila para hacer el paripé.
Yo: Yo también. ¿Con 50 euros tendremos suficientes?
Carmen: 50 euros tu y 50 euros yo.
Yo: Pues perfecto. Tengo que irme. Hasta mañana guapa.
Carmen: Hasta mañana reina.
Suelto el móvil y me pongo con los deberes. Siento una adrenalina en mi interior que nunca había sentido. Nunca he hecho ninguna locura ni nada de lo que las niñas de mi edad hacen. Me he acostado con un chico y al final terminé siendo la puta de Málaga. Creo que una escapada al centro mañana será lo mejor. Dejo los deberes, cojo mi pijama y me meto en la ducha.
Una vez duchada y cenada, subo a mi habitación y preparo las cosas para el “instituto”. Pongo la alarma a las 07:00 y me duermo en un santiamén.
Cuando suena la alarma ya estoy despierta y levantada. Al principio me quedé dormida en nada pero a las 01:00 o por ahí me desvelé y desde entonces no he pegado ojo. Apago la alarma y me voy al baño. Me lavo la cara y salgo. Decido esperar a las 07:30 para despertar a mi hermana. En el cole entran a las 09:00 pero ella tiene aula matinal pero casi siempre desayuna en casa. Cosa que no logro entender porque los bollos de aceite y azúcar del cole están que te mueres. Vuelvo a mi habitación y me visto. Hoy he decidido optar por un sujetador simple de color beige, una camisa lisa blanca, unos leggins negros y mis Converses negras. Me peino y me hago una cola alta. Salgo de mi habitación y despierto a mi hermana.
-Buenos días, enana. Arriba, arriba.
-Buenos días. –Dice estirazándose.
-Venga, vístete que nos vamos. –Salgo de su habitación y suena el timbre. Abro y veo a Carmen con unos shorts estilo militar y una camiseta negra y sus HURACHE blancas.
-Buenos días, Kelia.
-Buenos días, Carmen.
-¿Lista?
-Mi hermana se está vistiendo. Pasa. –Me hecho a un lado y ella pasa. Mi madre está en la cocina y la ve.
-Hola, tú debes de ser Carmen. Soy Melisa, la madre de Kelia.
-Encantada Melisa.
-¿Vais a ir juntas al instituto?
-Sí mamá. Vamos a llevar a Yoli al cole y luego nos vamos.
-Sí, exactamente.
-Que alegría ver a mi hija contenta. Últimamente no sonríe mucho.
-Pues eso se acabó. –Yoli sale de su habitación ya vestida así que nos despedimos de mi madre y nos vamos.
Cuando dejamos a mi hermana en el cole, nos vamos a la parada del bus que hay más abajo, como habíamos planeado.
-¿Estás nerviosa?
-Mucho. Nunca le había mentido a mi madre.
-Será la última vez que le mientas. Te lo prometo.
-Vale. –Sonrío. Llegamos justo a tiempo. El bus llega a la misma vez que nosotras. Nos subimos y como no vemos ningún sitio libre, nos quedamos de pie agarradas a las barandillas. De repente, una voz hace que se me congele la sangre.
-¿Carmen? ¿Qué hacéis vosotras aquí? ¿No deberíais estar en el instituto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario